FEBRERO 27, 2026
El paisajismo es un oficio que permite observar cómo distintas ciudades construyen su espacio público y reconocer cambios que atraviesan contextos diversos. Muchas veces, viajar no inaugura una idea, sino que la confirma.
Entre 2022 y 2023, nuestro estudio desarrolló en Uruguay una serie de intervenciones en las ciudades de Trinidad, Rocha y La Paloma, con un enfoque centrado en estructuras vegetales más estables, reducción del césped, incorporación de herbáceas perennes, arbustos y especies nativas o adaptadas, y la búsqueda de espacios públicos con menor mantenimiento y mayor biodiversidad.
Años después, durante una visita a Varsovia, en Polonia, esas mismas estrategias aparecen como parte de una tendencia consolidada en distintas ciudades: corredores verdes que acompañan la arquitectura contemporánea, veredas con plantaciones extensivas y parques concebidos como sistemas vivos que aportan resiliencia y confort urbano.
La coincidencia no responde a la réplica de modelos, sino a un cambio de paradigma compartido. El paisajismo urbano contemporáneo avanza hacia paisajes más diversos, funcionales y capaces de evolucionar en el tiempo.
En ese contexto, la práctica local dialoga naturalmente con discusiones globales. Diseñar espacio público hoy implica interpretar cada territorio, pero también reconocer que muchas de las respuestas necesarias —biodiversidad, estabilidad vegetal y eficiencia en el mantenimiento— forman parte de una conversación que ya es internacional.
La coincidencia entre lo ensayado en proyectos locales y lo observado posteriormente en otros contextos confirma que el camino no es la adopción de modelos, sino la construcción de criterios.
Diseñar paisaje hoy implica anticipar procesos, trabajar con el tiempo y proponer espacios que puedan evolucionar junto a la vida de las ciudades.